miércoles, 12 de marzo de 2008

CAUSAS Y EFECTOS DE LA CIENCIA Y LA TECNOLOGÍA EN LA SOCIEDAD

Cada sociedad, según su cultura ha desarrollado e incorporado una diversidad de tecnologías para responder a sus necesidades.

El conocido supuesto de que si el desarrollo científico y tecnológico se detuviera la Sociedad regresaría a una época todavía más precaria que la de las cavernas ya forma parte del sentir del ciudadano medio en casi todos los países del mundo. Esto quiere decir que la Ciencia y la Tecnología han alcanzado algo así como ese famoso «punto de no retorno» de los lanzamientos espaciales, en cuanto al progreso de la Humanidad se refiere.

La Sociedad espera que sean la misma Ciencia y la misma Tecnología las que desarrollen soluciones para los problemas que ellas mismas han creado y siguen creando. Basta con citar las alteraciones de la capa de ozono, las lluvias ácidas, las mareas negras, los vertidos tóxicos, las deforestaciones, o incluso recordar los dramáticos nombres de Chernobil, en Rusia, o de Bophal en la India, por no mencionar otros nombres, algunos muy recientes, que por afectar a nuestros propio país están en la mente de todos nosotros.

¿Porqué creen que la tecnología actual de México no es igual a la de China o Canada ?

A menudo se afirma que el acelerado proceso de cambios tecnológicos que vivimos es, sencillamente, imparable. De forma reiterada e inquietante se nos recuerda que "no se puede perder el tren de la tecnología" o que aquellos —personas, instituciones o naciones— que no quieran o no sepan adaptarse a los cambios tecnológicos acabarán, tarde o temprano, sufriendo las consecuencias de su obstinación. El desarrollo tecnológico parece investido de una fuerza que rebasa cualquier intento humano por detenerlo o, incluso, por cambiar su dirección —tal como sugiere la imagen del tren.

En otras palabras, toda tecnología es un reflejo del medio social y cultural en el que ha sido creada. Parafraseando el famoso dicho, podríamos decir que cada sociedad tiene las tecnologías que merece.

En estas dos últimas décadas, muchos han intentado bautizar a esta relación sociotécnica, buscando una forma de nombrar la nueva sociedad que hoy emerge ante nuestros ojos. El apelativo que se ha acabado imponiendo es el de "Sociedad de la Información", que parece recoger bien la esencia del cambio actual.

Este término funciona por contraposición al de "Sociedad Industrial". Si en esta, el rasgo central que estructuraba la organización material de la sociedad era la industria y la producción de mercancías; en el caso de la "Sociedad de la Información", es el predominio de la información y del conocimiento lo que regula la vida material en nuestras sociedades actuales

miércoles, 27 de febrero de 2008

¿Eres adicto a la tecnología?

videoUna encuesta revela que los norteamericanos se están volviendo adictos a sus equipos de alta tecnología, como la computadora, el celular e Internet. El mismo trabajo da algunas de las características del perfil de estos consumidores.

La última generación incluye desde los reproductores de música MP3 como los iPod -tan codiciado por el vecino de al lado como por el presidente George W. Bush-, la televisión de alta definición y los grabadores digitales de video como el TiVo.Algunas personas reconocen libremente su adicción a la alta tecnología, según una encuesta de AP-Ipsos."La conexión a la Internet es mi contacto con el mundo", dijo Jennifer Strother, madre de dos niños pequeños. "Es el medio de comunicación con las amistades, especialmente para las madres que no trabajan. Estoy ávida de mantener una conversación adulta, de enterarme de algo que no sean las aventuras de Dora la Exploradora".Uno de sus artefactos preferidos es el TiVo, que le permite grabar los programas favoritos de ella y su esposo, además de los de sus niños.La cuenta para estar totalmente conectado al espectáculo y las comunicaciones supera los 200 dólares mensuales para un tercio de los hogares del país. Cuatro de cada 10 gastan entre 100 y 150 dólares mensuales, según la encuesta de 1.006 adultos realizada el 13-15 de diciembre.William Grantmyre gasta más de 500 dólares mensuales en comunicaciones, espectáculos y la Internet en dos casas, una en la ciudad y otra en la playa. El abogado dice que no tiene alternativa."Televisores, conexión por cable o satelital, teléfonos celulares, Internet de banda ancha", dice Grantmyre. "Todas esas cosas son bastante esenciales en el mundo de hoy".Casi la mitad de los poseedores de computadoras personales dicen que no pueden concebir su vida sin la PC. La misma proporción de usuarios de teléfonos celulares dice lo mismo acerca de esos artefactos portátiles.La intensa lealtad a la Internet de banda ancha es una señal de adicción a la nueva tecnología. Casi cuatro de cada 10 usuarios lo consideran esencial. Dos de cada 10 dicen lo mismo acerca de sus reproductores de DVD, cable digital y CD."Lo propio de nuestra cultura es la distracción, la insensibilización", dijo David Greenfield, psicólogo especializado en problemas derivados de la alta tecnología. "No hay un momento para la autorreflexión, para quedarse quieto. Es absolutamente agotador".El número de poseedores de artefactos crece sin cesar.Los regalos más codiciados en estas fiestas de fin de año son los reproductores de DVD o MP3, los teléfonos celulares y las consolas de videojuegos.

martes, 26 de febrero de 2008

LAS AMENAZAS DE LA TECNOLOGÍA DESCONTROLADA



Puede resultar paradójico, pero el hombre, cómo género, resulta, cada vez más prisionero de sus propias creaciones, está entrampado en los productos de su inteligencia, los que amenazan escurrirse y tomar vida propia en un horizonte implacable de sometimiento y dependencia.
La vida y evolución del hombre primitivo, para su coexistencia social, sufrió cambios cuantitativos y cualitativos, sin los cuales no hubiera sido posible pasar a sistemas de organización social plasmados en grupos tribales, la familia, la sociedad y transitar desde las incipientes Ciudades-Estado hasta la construcción de los Estados Nacionales y llegar a la formación de bloques como la Comunidad Europea de Naciones. Sólo queda imaginarse el paso de los grupos nómadas, recolectores y cazadores, que actuaban en un estado casi exclusivo de pureza animal.

Para unos antes y para otros después, el fuego, la rueda, la palanca, las armas primitivas y las formas primarias del trueque y lo modelos iniciales de acumulación de los excedentes económicos, llevaron al más importante de los descubrimientos: la inteligencia por encima de los meros instintos, el asumir el potencial y la toma de conciencia de las facultades humanas que marcaron el irreversible camino de la evolución humana, hasta llegar a límites paulatinamente más sorprendentes y, así, dominar el mundo y su naturaleza. En un principio, las destrezas se convirtieron en técnicas y en conocimiento transmitido de generación en generación e intercambiado entre grupos distintos de organización social, con diferencias y matices.

Queda claro que la formación de los iniciales grupos sociales se tomó su tiempo para asumir que podía superar sus limitaciones naturales y potenciar sus posibilidad usando la inteligencia propia del ser humano, surgiendo y controlando la fuerza de las bestias para instalar la capacidad de tracción, la posibilidad de movimiento, la retención y transmisión de conocimientos.
Luego de la isemblanza anterior, nuestros tiempos no dan abasto para detenerse a analizar o especular sobre situaciones que, hace rato, traspasaron la frontera de lo asombroso, ya no hay margen para fijarse en detalles, cuando la avalancha de conocimientos, técnicas y destrezas, superan todo lo imaginable y se posesionan como condicionantes de la coexistencia humana, la tecnología abarca y cubre todas y cada una de nuestras actividades y ya resulta imposible concebir un mundo distante o aislada de ella.

La carreta jalada por bestias, los trenes, los automotores, los aviones y demás vehículos de transporte masivo prolongaron la capacidad automotriz del hombre, para trasladarlo y llevarlo, en tiempos cada vez más breves, a distancias insospechadas; el telégrafo, la fotografía, el cine, la televisión, la telefonía fija y celular, los satélites, hacen que las comunicaciones sean cada vez más amplias y desconozcan límites y limitaciones.

Qué podemos decir de la cibernética, de la informática, de la telemática, la era digital, la transmisión de datos, voz e imágenes en tiempo real y desde/hasta los más recónditos rincones del planeta. Y, aquí es donde surgen nuestras inquietudes más profundas, casi existenciales.
¿Quién es el que pone linderos al aire y quién se hace dueño del agua del río?, se preguntaba hace unas décadas atrás el poeta tarijeño, Octavio Campero Echazú. Sus preguntas no encuentran respuestas, pero cada día adquieren mayor y más compleja vigencia.

Los tiempos se aceleran cada vez más, como mayor es el desconcierto social de la humanidad ante lo desconocido y se opta por admitir y plegarse al simple y llano porque sí. Como no existen respuestas globales, países relativamente más desarrollados, discuten y ensayan normativas para encasillar y dar marcos generales a los nuevos fenómenos y hasta dar nacimiento a nuevas especialidades, como el derecho informático que, en el mejor de los casos, dan nacimiento a regulaciones que, casi siempre, se resignan a colocarse muy a la zaga del vertiginoso avance científico.

Es entonces cuando en países atrasados, como el nuestro, ya no podemos afirmar con certeza si el contrabando y la piratería son buenos o malos. ¿Cómo acortar la enorme brecha digital que amenaza con expulsarnos del mundo y, al mismo tiempo, impedir las iniciativas mayormente asentadas en la informalidad para competir y subsistir en el mundo etéreo e intangible de la tecnología?. Es posible que existan muchas respuestas a preguntas infinitamente creadas y recreadas.

Más allá de las generalidades y abstracciones a las que nos invitan momento a momento cuestionamientos de esta naturaleza, en lo inmediato, en lo que nos atañe, cómo no pre/ocuparnos por simples sucesos como la in/seguridad de nuestra información, de la in/seguridad sobre el uso, manejo y manipulación de asuntos tan abstractos como las bases de datos, el comercio electrónico, Internet, el derecho a la privacidad, las normas que hacen a las nuevas herramientas de producción y re/producción de información?.

Las nuevas tecnologías nos invaden y se acomodan permanentemente, pero nuestra respuesta para un mínimo control parecería no nacer nunca. Más allá de respuestas burocráticas, insuficientes e ineficientes, bien vale la pena preguntarse si es una batalla perdida de antemano y tendremos que resignarnos a un limbo perpetuo, a una carencia absoluta de políticas tecnológicas y quedar entrampados en el descontrol más absoluto, en que todo vale fácticamente y nada vale humanamente. Si esto no es neocolonialismo puro, entonces qué es?.

Queda claro que no podemos aspirar a una mínima consideración por parte de los grandes centros mundiales que controlan la tecnología y la información, que hoy son los poderes más grandes que existen, en nuestra realidad cotidiana estamos totalmente desamparados, desde la adquisición de tecnología de todo tipo y tamaño, el desarrollo de programas y aplicaciones, la garantía y el respaldo técnico, el espionaje, la suplantación de identidades, la propiedad intelectual, campos en los que carecemos de la regulación más básica y en los que no se avizora ninguna iniciativa, ni siquiera en el ámbito de la Asamblea Constituyente, en la que, por lo expuesto hasta ahora, más bien parecería que la tendencia es a ocultar estos problemas de alta sensibilidad bajo la alfombra de lo que se olvida exprofesamente.

Deben ser pocos temas en los que, como nada menos y nada más, la cuestión tecnológica, el vacío normativo coloca al hombre y a la sociedad boliviana en un estado de casi total indefensión e impotencia.

miércoles, 20 de febrero de 2008

Hacia donde nos dirigimos en brazos de la tecnología


La tecnología no es un hecho aislado en la civilización actual, sino que está presente en la sociedad.
Como ya mencionamos anteriormente la tecnología es para satisfacer necesidades y aquellos que no satisfacen las diversas necesidades, adaptándose a las condiciones de la naturaleza simplemente tendrán por suerte la desaparición.
Muchos consideran que de continuar los avances tecnológicos con el ritmo que lleva, podrían llevar a la destrucción de lo que conocemos como el planeta tierra. Pero a mi entender la tecnología tiene poder suficiente para crear un gran caos, pero todo depende de la forma en que se utilice.
La tecnología ha tenido un gran auge y desarrollo, y continuará teniéndolo, pero al menos que caiga en malas manos, no creo que debamos temer, porque mientras esto no suceda lo que creo que es muy difícil estaremos a salvo.

Cabe destacar que entre la ciencia, la tecnología, y la sociedad existe una estrecha relación. Y esta estrecha relación podría considerarse hoy en día como indestructible, es decir, en nuestros tiempos la sociedad está tan ligada con estos dos señores que es imposible de separarlos. No tanto imposible de separarlos, sino, que serian muy difícil de separar.
En nuestros tiempos todo depende de la ciencia y la tecnología, todo esta basado en la tecnología. Y cada día que pasa esta dependencia se hace mayor, algunos piensan que llegará el momento en que esta dependencia será tan amplia que entonces seremos manejados por la tecnología.
En cierta forma es cierto, hoy en día nos podemos dar cuenta que en cierto sentido somos manejados por la tecnología. Cada vez que se crea un nuevo invento tecnológico ahí estamos nosotros, nos dejamos llevar por la tecnología. Son pocos los hogares donde no hay un televisor, un radio, etc.
Estoy de acuerdo con algunos autores que dicen que la tecnología es un Dios y a la vez un demonio. Trae consigo muchas cosas buenas, pero si nos dejamos arrastrar, no se sabe hasta donde llegaremos, no sabemos que suerte correremos.
La tecnología nos proporciona felicidad, nos resuelve muchos problemas, pero muchas veces además de estos trae consigo nuevos problemas de difícil solución. Uno de los más grandes y antiguos problemas que ha traído consigo la tecnología es la contaminación, que hoy en día es un problema muy difícil de controlar.

lunes, 18 de febrero de 2008

Repercusiones de la ciencia en la sociedad

En toda la historia de la humanidad, el hombre a procurado garantizar y mejorar su nivel de vida mediante un mejor conocimiento del mundo que le rodea y un dominio más eficaz del mismo, es decir, mediante un desarrollo constante de la ciencia.
Hoy en día, estamos convencidos de que una de las características del momento actual es la conexión indisoluble, la muy estrecha interacción y el acondicionamiento mutuo de la sociedad con la ciencia. La ciencia es uno de los factores esenciales del desarrollo social y está adquiriendo un carácter cada vez más masivo.
Al estudiar los efectos de la ciencia en la sociedad, no se trata solamente de los efectos en la sociedad actual, sino también de los efectos sobre la sociedad futura. En las sociedades tradicionales estaban bien definidas las funciones del individuo, había una armonía entre la naturaleza, la sociedad y el hombre. Ahora bien, la ciencia trajo consigo la desaparición de este marco tradicional, la ruptura del equilibrio entre el hombre y la sociedad y una profunda modificación del ambiente. Aunque no debemos culpar directamente a la ciencia.
Los progresos de la ciencia han sido muy rápidos en los países desarrollados; en cambio, en los países subdesarrollados su adquisición es tan lenta que cada día la diferencia entre dos tipos de países se hace más grande. Dicho retraso contribuye a mantener e incluso a agravar la situación de dependencia de los países subdesarrollados con respecto a los desarrollados.
Como la ciencia ha pasado a formar parte de las fuerzas productivas en mayor medida que nunca, se considera ya que hoy se trata de un agente estratégico del cambio en los planes de desarrollo económico y social.
La ciencia ha llegado al punto de influir sobre la mentalidad de la humanidad. La sociedad de hoy no esta cautiva en las condiciones pasados o en las presentes, sino que se orienta hacia el futuro. La ciencia no es simplemente uno de los varios elementos que componen las fuerzas productivas, sino que ha pasado a ser un factor clave para el desarrollo social, que cala cada vez más a fondo en los diversos sectores de la vida.
La ciencia trata de establecer verdades universales, un conocimiento común sobre el que exista un consenso y que se base en ideas e información cuya validez sea independiente de los individuos. Hay algo que pienso que es de gran importancia resaltar y es que el papel de la ciencia en la sociedad es inseparable del papel de la tecnología.

martes, 12 de febrero de 2008

La tecnología y el Hombre


La tecnología se propone mejorar u optimizar nuestro control del mundo real, para que responda de manera rápida y predecible a la voluntad o el capricho de la sociedad, aunque no siempre sea en su beneficio. La tecnología es también la provincia de la industria y de la empresa comercial; para nada sirve si sus productos no responden a las necesidades de los consumidores.
Tradicionalmente la tecnología ha progresado por el método empírico del tanteo. La tecnología ha estado a la vanguardia en muchos campos que posteriormente adquirieron una sólida base científica. Se dice que los efectos la tecnología constituyen un "impacto". La tecnología derrama sobre la sociedad sus efectos ramaficadores sobre las practicas sociales de la humanidad, así como sobre las nuevas cualidades del conocimiento humano.
Desde los primeros tiempos de la agricultura o desde fines de la Edad del Hierro, la cultura humana ha tenido una tecnología, es decir, la capacidad de modificar la naturaleza en un grado u otro. Se considera que la tecnología proporciona estimables beneficios a corto plazo, aunque a largo plazo han engendrado graves problemas sociales. Algunos autores consideran que los problemas que ha generado la tecnología son indirectamente provocados por la ciencia, ya que si no contáramos con los avanzados conocimientos científicos, no tendríamos una tecnología tan adelantada.
Los beneficios que trae consigo la tecnología moderna son muy numerosos y ampliamente conocidos. Una mayor productividad proporciona a la sociedad unos excedentes que permiten disponer de más tiempo libre, dispensar la educación y, de hecho, proseguir la propia labor científica. Todos nosotros necesitamos alimentos, vivienda, ropa, etc. Cuando quedan satisfechas esas necesidades básicas y la tecnología empieza a proporcionar beneficios cada vez más triviales, es cuando surgen esencialmente los problemas.
Si consideramos la situación actual de los países desarrollados, vemos que la gente o parece más feliz que en el pasado, y a menudo tampoco tiene mejor salud. Los desechos ambientales que produce la tecnología han creado nuevas formas de enfermedades y fomentado otras. El propio trabajo es hoy más monótono y decepcionante. El ser humano necesita realizar algo que estimule su cerebro, su capacidad manual y también necesita variedad.
La industria de base tecnológica ha dislocado la familia. Por ejemplo, el hecho de tener que dedicar mucho tiempo al transporte separa a menudo a un padre de sus hijos. La sociedad tecnológica tiende también a separar a la madre del niño pequeño. La facilidad de las comunicaciones incita a los hijos a irse muy lejos, y la familia ampliada a dispersarse más. Además de todo esto, a consecuencia de todo esto, se debilita la transmisión cultural de las técnicas (por ejemplo, la cocina, la educación de los niños, etc.) y los pedagogos tienen que intentar colmar esta laguna.
Normalmente, las sociedades están integradas por grupos coherentes en las cuales se reconoce la identidad personal y se ejercen presiones para coartar los actos antisociales. Si están demasiado aislados, estos grupos se vuelven opresivos. En un primer momento, los efectos de la facilidad de las comunicaciones parecen beneficiosos, porque liberan a la gente de las presiones locales, pero al persistir esta tendencia, se quedan a menudo aislados.
Es indudable que la tecnología ha servido para que las guerras sean mucho más calamitosas todavía, ya que afectan a todo el mundo, y no solamente a los civiles sino también a los neutrales y a los pueblos primitivos. La violencia y la delincuencia también se deben simplemente a la tecnología; por lo que podríamos considerar la tecnología como uno de los problemas mas grandes de la sociedad actual, ya que la delincuencia es uno de los problemas mas abrumadores y que mas afecta a la sociedad actual.

martes, 29 de enero de 2008

Introduccion

Uno de los tópicos en el debate actual sobre la ciencia y la tecnología consiste en determinar que tanto han servido para configurar a las sociedades modernas y transformar a las tradicionales. Los progresos científicos como también tecnológicos han modificado radicalmente la relación del hombre con la naturaleza y la interacción entre los seres vivos. Hoy en día la ciencia y la tecnología calan los niveles más altos en la sociedad actual.

La ciencia y la tecnología no se pueden estudiar fuera del contexto social en el que se manifiestan. Entre la ciencia y la tecnología existe un claro estado de simbiosis; en otras palabras, conviven en beneficio mutuo. Aunque el efecto de ambas actuando conjuntamente es infinitamente superior a la suma de los efectos de cada una actuando por separado.Y, sin embargo, ante estos progresos que no podían ni siquiera imaginar las autopistas del pasado, empiezan a surgir preguntas cada vez más serias sobre el lugar que incumbe la ciencia y la tecnología en nuestra sociedad; y además con una constancia tal que no se pueden ignoras tales problemas.